Canelones con restos del cocido


Canelones!

Puede ser un poco pronto para presentar el plato, pero para mí, el día a día es suficiente motivo para celebrar que todos estamos en la mesa disfrutando de un plato hecho  en la cocina de casa.

Lo que más me gusta de esta receta es la capacidad que tiene de transportarme en el tiempo. No hay ni una sola imagen de los momentos pasados en la cocina con mi madre y mi abuela preparando la comida de Navidad que se haya borrado de mi memoria.

Yo lo encontraba divertido, me encantaba sentir el calor del fuego del hogar y disfrutar de los momentos más intensos que una niña, de aproximadamente 8 años, pueda tener al largo de su vida con dos de la mujeres que más quería y quiere. Ellas han sabido, sin darse cuenta, hacer que la cocina sea uno de mis sitios preferidos de la  casa. Tan solo mi madre sabe que ahora, es la pasión que envuelve mis sentidos y un motivo para continuar soñando y hacer soñar.

Mi misión era única y exclusivamente trocear el jamón, rallar el queso y la cebolla que formaría parte de la bechamel que recubriría los canelones. Como siempre decira mi abuela, has de hacerlo a trozos muy pequeños y la cebolla, ha de estar, pero no se ha de notar.

Al principio era una receta que se hacía, única y exclusivamente para celebrar la Navidad. Poco a poco esto ha ido cambiando y la hemos hecho parte de otras celebraciones familiares.

Hasta que he llegado yo y he decidido que también podíamos hacerla un día cualquiera, para una comida cualquiera…

Solemos pensar que la cocina es el lugar prohibido y cocinar es una especie de tabú. Yo no pienso así. Tengo el recuerdo de mi abuela, cuando los sábados por la tarde preparaba el hervido de patata para cenar. ¿Cómo lo preparaba? Os preguntareis. Pues bien… Mientras mirábamos la película del sábado por la tarde, ella cogía las patatas y una cebolla, las ponía en un recipiente hondo donde se encontraban las que no estaban peladas, que a la vez serviría para dejar la piel. Cogía otro recipiente para poner las ya peladas. Cuando ya había acabado se levantaba y las colocaba en la cazuela para hervirlas.

Imaginad la situación. Se perdía unos 10 minutos de película, en la acción de ir y poner las patatas al fuego. Hoy en día no tenemos ese problema, en muchas cocinas ya tenemos una televisión y si no tenemos, paramos la película y después continuamos viéndola, y así muchas mas cosas… que nos facilitan mucho más las cosas.

¿¿Aún pensáis que no hay tiempo??

La receta de hoy no tiene nada que ver con la de la familia, pero quiero daros una idea de como aprovechar los restos que sobran del cocido y demostraros que preparar canelones, no es tan difícil.

Ingredientes:

Pasta para hacer los canelones

Yo he aprovechado los restos de la carne, garbanzos, verdura y morcillas que había utilizado para preparar el caldo del cocido y con eso he elaborado el relleno de los canelones.

aceite de oliva

sal

nuez moscada

media cebolla rallada

harina

caldo

una cortada de jamón

mantequilla

queso rallado

PROCESO:

Sofreir en una paella la cebolla rallada con aceite de oliva, añadir una cucharada de harina y mezclar con los otros ingredientes. Añadir una o dos cucharadas de caldo y dejar que se reduzca.

Ahora poner troceados todos los ingredientes que os sobren del cocido y los mezclais (la carne hay que trocearla)

Rallar nuez moscada al gusto y salpimentar, si hace falta.

Dejar que se enfríe la mezcla anterior y después rellenar los canelones.

Los ponéis en la bandeja donde vais a cocerlos.

Preparamos la bechamel:

En una paella ponemos el jamón cortado a trocitos muy pequeños. Cuando ya lo tengais, añadir la cebolla rallada y lo sofreís. Añadir la harina y ir dandole vueltas, hasta que este seca. A la vez vais añadiendo caldo, hasta que se quede espesa, ni muy líquida, ni muy espesa.  Rallamos la nuez moscada y le añadimos queso.

El final!!!

Encima de los canelones, ponemos la bechamel. Le añadimos queso rallado y mantequilla.

Ahora los pondremos al horno el tiempo necesario, para cocerlos. Vamos jugando con el fuego, arriba y abajo, unos 45 minutos. Una vez cocidos le pondremos el grill, para rustir el queso.

Podéis dejarlos preparados con mucha antelación. Podeis congelarlos antes de cocerlos, y el día que vayáis a comerlos los podéis poner en el horno.

Yo los hice el domingo, los dejé en la nevera y los cocimos el miércoles.

Espero que disfruteis de un plato como el que hoy os presento.

tAstantelmón2017